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30 agosto 2006
Chinotopía
Hoy es día 30, y llego a Madrid, dispuesto a coger, mañana a las 10, el avión que me llevará a
Helsinki para coger a su vez, allí, el que me llevará a
Pekín, para coger a su vez, allí, el que me llevará a
Dalian.
Qué complicado. A cuatro meses de su fundación, Chinotopía empezará a cumplir con su objetivo prioritario, que no es hablar de política, literatura o karate, a pesar de lo que pueda parecer, sino de China. Así que podemos hacerlo oficial:
Queda inaugurada la verdadera Chinotopía
Por obra y gracia del larguísimo viaje me convertiré en el Chirrolano, ferrolano con una gotita de chino... Que sea lo que dios quiera.
El próximo post, desde el Imperio del Centro.
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29 agosto 2006
Azúcar y Alzheimer
En el suplemento Mujer Hoy -no sé si viene con El País, La Voz de Galicia o el ABC-, dedican un extenso artículo a la prevención del Alzheimer. En él hablan de los alimentos buenos y malos que afectan al desarrollo de esta enfermedad. Dice que conviene reducir el consumo de harinas refinadas y de azúcar. "Un estudio muy reciente -dice- de la prestigiosa escuela de medicina Mount Sinai de Nueva York demuestra que una dieta baja en calorías y pobre en hidratos de carbono blancos puede reducir en incluso revertir los síntomas del Alzheimer."
A esto le añadiría yo: y que los alimentos sean de cultivo biológico, porque los pesticidas que se usan afectan muy negativamente en la buena conservación del cerebro.
No lo decimos sólamente los colgados macrobióticos, sino los médicos... Si es que os lo vengo diciendo... Dejad de pensar que ese sobrecito de azúcar que añadís tres veces al día a vuestros cafés es inocuo, y menos sumado a la barra de pan diaria y a los postres.
Y ahora, quien tenga oídos que oiga.
10:10 Anotado en Macrobiótica | Permalink | Comentarios (1) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
28 agosto 2006
Paintball sorpresa
Mi amiga Bea, que se casa felizmente este 23 de septiembre, me organizó de despedida un estupenda partida de Paintball. Llevábamos años pensando en ir, obviamente sin ningún éxito, y ha tenido que llegar ella para conseguir movernos de nuestro ensimismamiento.
El paintball es, para quien no lo sepa, un deporte de estrategia que emula una guerra con fusiles. En lugar de armas de fuego se usan unas escopetas de aire comprimido que lanzan bolas de gelatina endurecida rellenas de colorantes alimenticios biodegradables. Estas escopetas se llaman marcadores, porque originariamente se utilizaban para marca al ganado sin hacer pasar a las reses el mal ratito de la aplicación del hierro incandescente sobre la piel. Comenzó, como tantas otras cosas, en Estados Unidos,y hoy se ha extendido por todo el mundo, existiendo incluso una organización internacional que regula la práctica del juego.
Aquí estamos casi todos -falta Borja, que se acababa de ir, y mi hermano Peri, que estaba hablando por teléfono con un cliente- con los uniformes de faena, las máscaras y las mortíferas armas:
[De arriba abajo y de izquierda a derecha: Álex, Oscar, Álex, Cuchi, yo, Fede, Jacobo, -fila de arriba-, Pablo, Bea, Edu y Flavio -fila de abajo]
Bueno, pues nos divertimos tanto que este sábado volvemos. Ya os contaré qué tal la segunda impresión. ¡Ah!, y las bolas, de muy cerca, pican a muerte.
10:50 Permalink | Comentarios (0) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
26 agosto 2006
¿Vive Ned Flanders en Ferrol?
El otro día, aparcando al lado de mi casa, me encontré con esto pegado a la luna trasera de un monovolumen de esos familiar:
Como aconseja el cartelito me aparté, y fue a inyectarme insulina para contrarrestar el ataque de azúcar. Me recuerda muchísimo al estilo de algunos personajes, como este, o este, o este.
¡Ay las picariñaaaas!
11:55 Anotado en Galicia | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
24 agosto 2006
Como se enteren en mi aldea lo ponen de moda...
Fijad lo que está pasando en China:
Funerales moviditos
¡Anda que no es una idea española, en esencia! Podría estar pasando en cualquier pueblo, incluído el mío, Cobas. En fin, que no tomen nota por aquí, porque se iban a poner los cementerios de un tórrido... La resurrección de la carne iba a ser cuestión de semanas. Imaginaos el entierro del Conde Orgaz en versión Pajares y Esteso...
Y es que la cosa mortuoria siempre nos ha gustado original, ya nos conocemos. Para muestra un botón:
El caso es no descansar en paz...
Gracias a Lau por pasarme la noticia ;)
16:00 Anotado en China | Permalink | Comentarios (1) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
La sabiduría del Sanzijing
Estoy leyendo el Sanzijing -clásico de los tres caracteres, significa-, que es un libro escrito por Wan Yinglin durante la dinastía Song del Sur (1127-1279). La intención del autor fue la de reunir en un breve texto la filosofía educativa de la corriente neoconfucianista, además de nociones de historia china.
El neoconfucianismo convirtió en una de sus discusiones centrales la de la bondad innata de los seres humanos, y fueron muchos los filósofos que ofrecieron sus propuestas: el ser humanos es bueno en esencia, o es malo, o no es ni bueno ni malo, sino todo lo contrario. Wang Yinglin se decanta por la primera posibilidad, la del optimismo: somos buenos, sí, desde nuestro nacimiento, pero la falta de educación, dice, puede hacernos olvidar la bondad de nuestra primera naturaleza. Todo su pensamiento al respecto se resume en la primera frase del manual. Tengamos en cuenta que eran frases diseñadas para repetir en alto hasta ser memorizadas, y que, aprendidas en la más tierna infancia, formaban parte del bagaje cultural del individuo para siempre jamás. Dice:
"Los seres humanos en su origen son de una naturaleza esencialmente buena. Esta naturaleza nos acerca. Las costumbres nos separan."
Sencillo: somos bondadosos, y esta naturaleza nos une: no hay pues, diferencias entre los seres humanos. Son las costumbres, buenas o malas, las que crean las divisiones, las que nos hacen diferentes unos de otros. Es decir, no nos distingue el dinero, o la clase social, o las fronteras, sino las acciones virtuosas o viciadas.
Esto me recuerda aquello que me repetía de vez en cuando mi abuelo: "Miguel, tienes más en común con un chino bueno que con un español malo." Sin entrar en qué es lo bueno y qué lo malo, mi querido abuelo parafraseaba un planteamiento neoconfucianista del siglo XIII. Un planteamiento que, al fin y al cabo, es de sentido común y pertenece a la sabiduría ancestral humana: somos lo que hacemos, no lo que tenemos.
Como estudioso del nacionalismo me interesa particularmente la aplicación que tienen estas ideas al concepto de Patria: ¿por qué me tiene que doler más la muerte de un español que la de un nigeriano o la de un estadounidense? ¿Por qué tengo que dar la razón al español si creo que la tiene el francés? Mis hermanos no son los que han nacido dentro de la misma frontera que yo -toda frontera es una cárcel-, sino quienes comparten mi visión de la vida y valoran lo que yo valoro.
Todas las tradiciones culturales hacen hincapié en esto. Dicen los Evangelios del Qumrán:
"Cuando los hombres te pregunten a qué país pertenecen, díles que no eres ni de este ni de aquel país, pues, en verdad, es tan sólo el pobre cuerpo el que nació en un lugar de la tierra. Mas tú, oh, Hijo de la Luz, perteneces a la hermandad que abarca los cielos y allende, y del Padre Celestial descendieron las simientes no sólo de tu padre y de tu abuelo, sino de todos los seres que son engendrados en la tierra. En verdad eres Hijo de Dios, y todos los demás hombres tus hermanos."
Por eso todas las manifestaciones nacionalistas, vengan del país que vengan, me resultan tan difíciles de digerir: se trata de creer que la gente de tu país es claramente diferente -y generalmente mejor, aunque se diga tímidamente por miedo a las broncas- que la de los demás países, cuando la realidad es que somos todos exactamente iguales, y que lo único que nos separa son ni más ni menos que nuestros actos, como dice el Sanzijin. ¿No decía Flaubert que él se sentía un oso? ¿Por qué no aceptarlo? Es una cuestión de afinidad moral.
En el fondo, es todo cosa de saber ponerse en el lugar del otro, por muy extranjero que sea. El Lama tibetano Sogyal Rimpoché, en su luminosa obra El libro tibetano de la vida y la muerte, dice al respecto:
"Pongamos, por ejemplo, que tiene usted dificultades con una persona amada, que podría ser su madre, su paadre, su marido o su esposa, un amante o un amigo. Le resultará muy útil y revelador considerar a la otra persona no en su “papel” de madre, padre o marido, sino sencillamente como otro “usted”, otro ser humano con los mismos sentimientos que usted, el mismo deseo de felicidad, el mismo miedo al sufrimiento. Concebir a la persona como una persona real, exactamente igual que usted, abrirá su corazón a ella y le permitirá saber mejor cómo ayudarla.
Si consideramos a los demás iguales que nosotros, eso nos ayudará a abrir nuestras relaciones y les dará un sentido nuevo y más rico. Imagínese que las sociedades y las naciones empezaran a considerarse mutuamente de esta manera; por fin tendríamos el inicio de una base sólida para la paz sobre la Tierra y la feliz coexistencia de todos los pueblos."
¿Por qué no imaginarlo? Todo cambiaría si fuéramos capaces de hacer ese ejercicio de extrañamiento, de enajenación, de con-pasión, es decir, de sentir con el otro, lo que el otro. Merece la pena invertir tiempo y fuerzas en luchar contra las falsas fraternidades que se nos han impuesto, como la patria.
Y eso, que conste, no quiere decir que no me encante el lugar donde he nacido, sólo que me reservo el derecho de sentirme Malayo, por poner un ejemplo, si me da la real gana y, sobre todo, de sentirme tan cerca de los malayos como de los gallegos, porque son personas como yo, más allá de las diferencias culturales. Diferencias sí, pero sin distancias y sin divisiones. Permanezcamos siempre alerta ante aquellos que pretenden convertir unas en otras, cuando no son lo mismo, ni muchísimo menos.
10:15 Anotado en China , Literatura | Permalink | Comentarios (1) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
22 agosto 2006
Málaga
Estuve en Málaga, tierra de mi amigo Raúl, y además de una ciudad preciosa y una gente encantadora y guapa, estas son algunas cosillas curiosas que vi:
[Seguridad laboral]
[ La fe mueve camiones]
[Anarquía tubercular]
[El cuñaaaao is alive, y los payasos también]
[Amor sin clases]
Prometo volver. La visita, desde luego, ha merecido la pena. ¡Viva Málaga!
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20 agosto 2006
Ooops... Calimero ha muerto... Pero se nos va a llevar por delante
"En China fueron sacrificadas más de 200 mil aves, porque se detectó un brote de gripe aviar en la provincia de Hunan, en el centro del país.
El Ministerio de Agricultura informó que en menos de una semana murieron mil ochocientos cinco patos. Los análisis confirmaron la presencia del virus h5n1. Este es el brote número 38 de la enfermedad que revela el gobierno chino." Aquí.
[Arriba, calimero con muy mala cara, pocas horas antes de fenecer. A la derecha, la rana Gustavo, meditabunda durante el entierro de Calimero, el pato Lucas, y el Gallo Claudio, compañeros de profesión y amigos]
10:10 Anotado en China | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
¡¡Felicidades Sara!!
Hoy es el cumpleaños de mi hermana mediana, Sara. Hace 27 años que nació, así que:
¡¡¡¡FELICIDADES SARA!!!!
No es una tarta muy macrobiótica, pero un día es un día. De todas todas está de vacaciones en Gabón y no se la va a comer. ¡Que cumplas muchos más!
04:20 Permalink | Comentarios (1) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
18 agosto 2006
Las comparaciones son odiosas
De nuevo los políticos. Leo en El Diario de Ferrol del 13 de agosto, en una noticia sobre ciertas reivindicaciones de algunos grupos nacionalistas, que Francisco Rodríguez, secretario general de la UPG -Unión do Pobo Galego, ya se sabe, los que no están unidos a ellos no son pobo galego-, criticó "la españolidade excluínte" por parte de algunos sectores y aludió al "dominio, el desprecio y la intolerancia" para hablar de las causas de situaciones como las que se viven tanto en Oriente Medio como en Galicia.
Muy propia, la comparación, y muy realista. Me acordaré de Francisco Rodríguez cuando vea a un niño gallego tirando piedras a los tanques españoles que ocupan las calles de mi ciudad, o cada vez que un barrio entero sea masacrado por el ejército español como represalia a uno de los cientos de ataques con bomba de los terroristas suicidas gallegos. Es horrible que te pidan los papeles cada vez que pasas el puerto del Manzanal.
En fin, un ejemplo más de inteligencia política, de búsqueda deliberada de la crispación, de la demagogia más hiriente. Lo bueno de estas actitudes es que no tienen color, y las practican individuos pertenecientes a todas las opciones políticas posibles. Esta vez le toca a Francisco Rodríguez, al que todos debemos estar agradecidos por su lucidez y su afán de concordia.
[Una escena que fotografíé el otro día en el cruce de la rúa Real con la rúa Magdalena. La mujer viste el típico traje gallego, y en el brazo del soldado, que busca gaitas bomba, se distingue la bandera española].
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16 agosto 2006
Partido Madrileño de Liberación
¡He visto la luz, amigos! Pensaba que mis reticencias hacia el nacionalismo surgían de una convicción política, de las reveladoras lecturas de la propia obra de los autores nacionalistas, que estremece a cualquiera. Ha llegado el momento de ser sincero conmigo mismo: era todo por envidia. He descubierto que todo hombre es nacionalista en lo más profundo de su corazón, y que si cree no serlo es por falta de foco. Pero ya no me sucederá eso nunca más. He encontrado mi lugar: las filas del Partido Madrileño de Liberación.
Podéis leer su programa político en su página web. La lucidez de sus afirmaciones está fuera de toda duda. Exponen sus convicciones con claridad y con contundencia, y todo lo apoyan en pruebas históricas que convencerán a cualquiera de la opresión que Madrid sufre a manos del estado español, y de la existencia de un hecho diferencial madrileño presente en la cultura, el paisaje y la raza -también tenemos nuestro RH... ¿tenemos? Me siento ya más galego que madriles-.
Os recomiendo la lectura, intensa y breve. Como muestra de su elegancia, un botón: el uniforme de la Policía Nacional Madrileña.
¡Chulap@s del mundo, uníos contra el opresor español! ¡Barquillo, callos y chotis!
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14 agosto 2006
El paso del caracol
Si a cualquiera de nosotros, tan modernos, nos preguntaran si viajar es más fácil ahora o hace un siglo, todos contestaríamos con confianza en nuestra respuesta: "ahora". Sin embargo, a poco que se rasque un poco, no resulta tan fácil de dilucidar. Merece al menos que lo pensemos un momentito. Porque, ¿qué es exactamente viajar? ¿Suy significado es intercambiable con el de "desplazarse", o posee el viaje una dimensión -la profundidad-, que no tiene cualquier desplazamiento en el espacio?
Dice Ruskin: "No habrá cambio de lugar a 160 kilómetros por hora capaz de incrementar un ápice nuestra fortaleza, nuestra felicidad o nuestra sabiduría. En el mundo siempre hubo má de cuanto los hombres alcanzaron a ver con su paso tan lento; no lo verán mejor por más que se apresuren. Las cosas realmente valiosas son cuestión de visión y de pensamiento, no de velocidad. No hace buena la bala su rápido avance, ni desmerece al verdadero hombre su ritmo lento, pues su gloria no reside en absoluto en su andar sino en su ser."
Parece claro que para Ruskin el desplazamiento en el espacio es solamente el catalizador del verdadero viaje, la chispa que inicia el fuego de procesos más profundos, ocultos y complejos. Esto supondría que un elemento se puede dar separado del otro: podemos desplazarnos sin viajar, y también viajar sin desplazarnos. Serían iguales, entonces, el Viaje a la luna de Luciano de Samosata y el Viaje alrededor de mi cuarto de Xavier de Maistre, porque lo que caracteriza al verdadero viaje no es la distancia -lineal- recorrida. Como dice Lao Tse:
"Sin salir de la puerta se conoce el mundo.
Sin mirar por la ventana se ven los caminos del cielo.
Cuanto más lejos se sale, menos se aprende."
Esto me trae a la memoria una anécdota que cuenta el gran Tiziano Terzani en su penúltimo libro, Un altro giro di giostra, que traduzco en mis ratos libres por amor al arte. En él habla de un viaje que Paul Brunton, un aventurero inglés, hace por la India en los años 30. El británico cuenta sus encuentrjavascript:;os con los más variopintos personajes, entre los que se se encuentra un Yogui que le dice un día: “Sólo cuando los sabios occidentales renuncien a inventar máquinas que corran más deprisa que aquellas que ya tenéis, y comiencen, por el contrario, a mirar dentro de sí mismos, vuestra raza descubrirá un poco de felicidad. ¡No creerá usted que poder viajar cada vez más rápido hace a su gente más feliz!” Las máquinas veloces no siempre nos llevan de viaje, mientras que el viaje de mirar dentro de uno mismo no se hace necesariamente -ni mucho menos- a bordo de una máquina veloz.
De hecho, muchas veces nuestra moderna forma de trasladarnos dificulta el acto espiritual del viaje. Pongamos por ejemplo el habitual avión que recorre grandes distancias, como en el que fui a Taiwán el año pasado: cientos de individuos adocenados, mirando una pantalla gigante en la que proyectaban películas en inglés subtituladas en chino, comiendo y bebiendo a lo grande sólo por evitar el aburrimiento y el nerviosismo, sin tener éxito en ninguno de los dos propósitos. Para qué hablar del coche por autopista, donde lo único que ves son cobradores de peaje y dependientes de gasolinera, o del inigualable autobús ALSA madrid-ferrol, cuyo efecto es el de un mes en un campo de concentración. He visto a más de uno llorar abrazado a su familia, al salir de ese bus. El tren, quizá, se salve en algunos casos de la quema. Puedo aseguraros que algunos de mis más profundos y fructíferos viajes, en el sentido espiritual del término, los he vivido a bordo del tren nocturno Ferrol-Madrid o viceversa, lleno de personajes alucinantes. A las doce apagan la luz y no te queda otra que dormir y meditar -por supuesto, ni hablar de películas o vagón cafetería-.
En fin, que tenemos que cambiar nuestras expresiones habituales. A partir de ahora nada de decir: "me voy de viaje a Vietnam cuatro días." Sería más correcto: "me desplazo a Vietnam cuatro días", porque es el desplazamiento lo que está asegurado, pero no el viaje, que dadas las prisas es más bien bastante improbable.
Vaya lío. Como dijo Pascal, "toda la desgracia de los hombres procede de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación."
Pues yo conozco a más de uno que es capaz de hacerlo, si le das algún descanso para bajar a por tabaco y cerveza.
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12 agosto 2006
Fuego rentable, chapapote rentable, terrorismo rentable
Galicia se quema y, obviando la gravedad de la situación, los políticos han empezado de nuevo a acusarse mutuamente. Lo arreglan todo con visitas relámpagos, fotitos, y frasecillas ambiguas en las que dicen sin decir -que es lo único que hacen bien- que sus malvados rivales son los únicos culpables. De nuevo la frustración del ciudadano ante la evidencia de que los responsables de los destinos de nuestro país son incapaces de aunar fuerzas porque, a uno y otro lado, piensan solamente en obtener beneficio político. Parecen sufrir el síndrome de segundo de B.U.P.: el "no te ajunto" y el "yo soy más guay que tú" son sus únicas preocupaciones. Hace ya mucho tiempo que resulta evidente algo muy difícil de digerir: la principales partidos políticos de este país son el órgano ejecutor de dos bloques mediáticos enfrentados que solamente luchan por el dinero.
Pero tenemos los políticos que nos merecemos. Es repugnante la necesidad española de alinearse en un bando, de tener desde la infancia un equipo de fútbol, un partido político, y una única e innegociable visión de la historia. Heredada, por supuesto. Porque aquí no se piensa. Ya nos decía en clase Fernando Savater aquello de que en este país, casi nadie puede decir "yo pienso que...", sino "yo repito que..." En España no votamos a las personas, ni a las ideas, sino a las versiones, a los equipos, a los lados.
En fin, que los grupos mediáticos a los que me refiero -todos los conocemos, así que prefiero no mencionarlos- continúan en su pugna por imponer su visión de España cueste lo que cueste. History is money y, mientras, los problemas de la gente siguen adelante. Si esto pasara en otro país europeo la colaboración de todas las fuerzas políticas sería inmediata. Aquí es imposible, porque el rival político es en realidad un enemigo, y ya sabemos el trato que el refranero nos recomienda que le dispensemos.
Galicia arderá, y los políticos y los "periodistas-soldado" de ambas facciones enfrentadas seguirán poniéndonos difícil eso de sentirnos a gusto siendo gallegos y españoles. Gracias a todos aquellos que, en medio de la tragedia, se dedican a encizañar la convivencia y a prender otros fuegos aún más complicadillos de apagar que los de los montes. Que les aprovechen los votos.
21:15 Anotado en Política | Permalink | Comentarios (2) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
Tiempo robado, tiempo devuelto
¡Ya tengo mi billete a China! Este es el itinerario:
IDA
-Madrid-Helsinki: salida a las 10'00, llegada a las 16'20 (duración: 5 horas y 20 minutos).
-Helsinki-Pekín: salida a las 18'00, llegada a las 06'45 (duración: 7 horas y 45 minutos).
VUELTA
-Pekín-Helsinki: salida a las 11'50, llegada a las 14'30 (duración: 8 horas y 40 minutos).
-Helsinki-Madrid: salida a las 17'00, llegada a las 20'20 (duración: 4 horas y 20 minutos).
Haciendo cálculos, que es una cosa que se me da fatal, me he dado cuenta que en el trayecto de Helsinki a Pekín cinco de las horas de mi vida se esfuman sin más (el vuelo dura 7'45 horas, pero, debido al cambio de horario, transcurren para mí 12 horas y 45 minutos).
¿A dónde van esas horas? al principio me angustié mucho, pero me he tranquilizado bastante cuando he echado cuentas sobre el regreso, porque sucede exactamente lo contrario: las cinco horas perdidas vuelven a mí como un boomerang. Supongo que se quedan suspendidas en el aire, una al atravesar cada huso, y que la volver alguien de la tripulación las pesca con un gancho especial, como a los pulpos. ¿Vendrá una azafata finlandesa -vuelo con Finnair- a devolvérmelas en un sobrecito? ¿Será un cheque, o me darán las horas contantes y sonantes?
Las invertiré en algo útil, como dormir o contarle esta tontería a mi vecino de asiento.
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10 agosto 2006
¡Ojalá fuera así! Ser lo que se desea
Permitidme que cite de nuevo el libro El arte de viajar, de Alain de Botton, a cuento de otra interesante idea de Flaubert, con la que comulgo:
"Diríase que la relación de Flaubert con Egipto, que se prolonga a lo largo de toda su vida, es una invitación a profundizar y a respetar la atracción que sentimos por ciertos países. Desde su adolescencia en adelante, Falubert insistía en que no era francés. Su odio hacia su país y hacia su gente era tan profundo que ridiculizaba su propia condición civil. De hecho, llegó a proponer un nuevo modo de asignar la nacionalidad: no de acuerdo con el país en el que uno había nacido o al que pertenecía su familia, sino de acuerdo con los lugares por los que uno se sentía atraído. En este sentido, no podía por menos de ser lógica su pretensión de hacer extensiva al género y a la especie esta concepción más flexible de la identidad, hasta el extremo de declarar, llegado el caso, que, contra lo que pudiese parecer, él era en realidad una mujer, un camello y un oso: "Quiero comprarme un hermoso oso, un cuadro de uno que colgaré enmarcado en mi habitación con la leyenda Retrato de Gustave Flaubert, con el fin de sugerir mi talante moral y mis hábitos sociales."
Propongo que juguemos todos a ser Flaubert e imaginemos a qué especie y país querríamos pertenecer. Lo del género lo dejamos, que todos sabemos más o menos por dónde tira cada uno. ¿Qué animal os gustaría ser? ¿O preferís un mineral? ¿Y en qué país os sentiríais como en casa? No valen las sigiuentes posturas:
2. Pedirse animales que salgan en los típicos pósters horteras chachunos, como el delfín o el águila. Por favooor, por favoooor, que hay muchas especies. Hay que justificar la elección.
Os invito a dejar un comentario con vuestras preferencias.
10:00 Anotado en Literatura | Permalink | Comentarios (4) | Trackbacks (0) | Enviar a Email
08 agosto 2006
El arte de sentirse ridículo
He encontrado este fragmento escrito por Flaubert en el libro El arte de viajar, de Alain de Botton. Es parte de una carta dirigida a Louise Colet y fechada el 21 de agosoto de 1846:
"Lo que me impide tomarme en serio, aunque yo sea de carácter más bien circunspecto, es que me siento ridículo, no con esa ridiculez relativa de la comicidad teatral, sino con la ridiculez intrínseca de la misma vida humana, y que se desprende de la acción más simple o del gesto más común. Nunca, por ejemplo, dejo de reírme cuando me afeito, pues me parece un acto completamente estúpido. Todo esto es muy difícil de explicar [...]"
Creo recordar que era un profesor de mi hermana, en la facultad de psicología de Santiago, quien decía que un recurso muy útil para enfrentarse a una crisis de ansiedad es amasarse el culo como si fuera pan. La ansiedad y el miedo hunden muy frecuentemente sus raíces en una percepción excesivamente seria y rígida de la existencia. La capacidad de encontrar el absurdo en los momentos trágicos -o en los cotidianos, como explica Flaubert- nos lleva directamente a la risa.
La corriente filosófica que capta mejor esta verdad es, sin duda, el budismo Chan o Zen, según estemos en China o Japón. Parte importante del aprendizaje del iniciado se lleva a cabo mediante Koans, pequeños cuentos humorísticos que pretenden destacar el sinsentido de la búsqueda consciente de la Verdad. Una vez que renunciemos a ella, alcanzaremos la iluminación, el Satori, en japonés. El humor derrumba las convenciones y los prejuicios, los hábitos mentales que nos separan de todo lo vivo. Como dice Henri Brunel en el preludio a su libro Humor Zen (Olañeta, 2004), que os recomiendo a todos, "el humor es otra manera de enfocar la existencia, de interpretar el mundo. Relativiza, aligera, despierta. (...) En todas las épocas, frente a todas las religiones, en las culturas más diversas, deshace el orden autocomplaciente."
Muchísimos son los ejemplos de filosofía Zen que hacen hincapié en esta importante realidad. Sôkan escribió un haiku que decía:
Sé bien que tienes las nalgas heladas,
pero no te acerques demasiado al fuego,
Buddha de nieve.
La irreverencia de estas líneas se olvida ante la fuerza vital que expresan. Sentirse pequeño, cómico, ridículo, es quizás la manera más honrada de encontrar y expresar la propia dignidad.
Se dice que, cuando Alejandro Magno se presentó ante el barril donde Diógenes vivía y le ofreció satisfacer cualquier deseo que tuviera, éste respondió: "Apártate porque me tapas la luz del sol." En otra ocasión, cuando un cortesano le sugirió que si hubiera aprendido a adular a los poderosos no tendría que comerse unas simples lentejas que el filósofo estaba saboreando en aquel momento, Diógenes le contestó: "Y si tu hubieras aprendido a comer lentejas no tendrías que adular a los poderosos."
Somos poca cosa. Somos ridículos, y risibles, y esto hace de nosotros criaturas dignas de salvación. Claro, no para nuestra sociedad occidental hipercivilizada, en la que es trascendente la elección de un partido político, de un equipo de un equipo de fútbol, e incluso de nuestro próximo teléfono móvil -que, por cierto, no es móvil, sino portátil-.
Ojalá a los políticos, en especial a los que guerrean, les diera por reírse cada vez que se afeitan porque lo encuentran un acto totalmente ridículo. Ya verías tú lo que nos duraban los sudores provocados por el estatut.
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02 agosto 2006
Galicia será nación
Esto es un videoclip y lo demás son tonterías. La canción es obra de Edilberto Alonso, genio gallego que vive exiliado en Irlanda, y está dedicada a Anxo Quintana, actual líder del BNG. Se titula "Galicia será nación". Si os digo que merece la pena no le hago justicia. Es una obra de arte sin igual.
Por supuesto, y ante el estupor que me ha provocado la calidad de la pieza, he buscado en internet, temiendo que el Sr. Alonso no fuera más que un seudónimo, un heterónimo, una ficción. Pero no es así. Este es su aspecto:
En fin, que, escarbando, escarbando, me he encontrado con otro pedazo de tema firmado por nuestro más internacional gallego. Está dedicado a la Princesa de Asturias, y se llama "Love is life". Tampoco tiene desperdicio.Os recomiendo que escuhéis hasta el final, porque se arranca a cantar en inglés, y la letra adquiere una enorme densidad conceptual.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo.
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01 agosto 2006
Biniño Laden
Me lo temía, estaba viéndolo venir. O es gallego, o ha estado todo este tiempo escondido en Galicia, y se ha galeguizado. Fijaos lo que dice Bin Laden en su última aparición:
"¡Me cajo na Vírgen! Levo toda a vida escapado, ¡me cajo en Dios! e agora querédesme pillar. Non creo que poidades, son un gran traballador, non falta duda, son, cajo na gloria. Ide tomar po-lo cú."
Aquí el vídeo
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